Test de portadores de enfermedades recesivas
Este estudio se realiza mediante una extracción de sangre para la cual no se requiere ningún tipo de ayuno.
Este estudio se realiza mediante una extracción de sangre para la cual no se requiere ningún tipo de ayuno.
El test de portadores es un estudio genético que se realiza a partir de una muestra de sangre y permite saber si una persona es portadora sana de mutaciones asociadas a enfermedades recesivas: enfermedades que solo se manifiestan cuando se heredan dos copias mutadas del mismo gen, una de cada progenitor. Ser portador o portadora no implica tener la enfermedad ni presentar síntomas — la gran mayoría de las personas portadoras no saben que lo es hasta que se hace el estudio.
Los seres humanos tenemos aproximadamente 30.000 genes. Estos genes están organizados en unas estructuras denominados cromosomas. Tenemos 23 pares de cromosomas y en cada uno de ellos hay muchos genes. Para cada gen existen dos copias, una heredada de nuestra madre o del óvulo y otra heredada de nuestro padre o del espermatozoide.
Permite anticipar el riesgo de tener un hijo o hija con una enfermedad genética antes de buscar el embarazo. Si vos y tu pareja resultan portadores de mutaciones en el mismo gen, existe una probabilidad del 25% en cada embarazo de que el bebé herede las dos copias mutadas y desarrolle la enfermedad. Conocer este riesgo con anticipación permite decidir con más información: desde el diagnóstico genético preimplantacional (PGT) hasta el seguimiento específico del embarazo.
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Se hace con un simple análisis de sangre, sin necesidad de ayuno.
En In Vitro Buenos Aires, contamos con el panel de Igenomix (CGT plus), que evalúa más de 500 enfermedades genéticas frecuentes o graves.
solicitar + infoLas enfermedades genéticas están causadas por una alteración o mutación en los genes. Según la cantidad de genes afectados pueden ser monogénicas, cuando la enfermedad se produce por un solo gen afectado o poligénicas cuando la enfermedad se asocia a la alteración en varios genes . A las enfermedades monogénicas se las conoce como desórdenes mendelianos, porque se transmiten según un patrón hereditario descrito por Gregor Mendel llamado Ley de Mendel.
Según el modo de transmisión pueden distinguir tres grandes grupos de enfermedades monogénicas: enfermedades autosómicas dominantes, enfermedades autosómicas recesivas y enfermedades ligadas al sexo o cromosoma x. Las enfermedades recesivas son aquellas que para manifestarse necesitan que las dos copias de un mismo gen estén mutados.
En el caso de tener una sola copia alterada seremos portadores de la enfermedad, es decir que no vamos a padecer la enfermedad pero si hay riesgo de transmisión a la descendencia. Si dos personas que desean tener un hijo, son portadores de la misma enfermedad, tienen un riesgo del 25% de transmitir esa enfermedad a sus hijos.
Estas enfermedades muchas veces suelen manifestarse tempranamente en la vida y ser graves, como por ejemplo la fibrosis quística o la atrofia muscular espinal.
Que una enfermedad se herede de manera recesiva significa que una persona tiene que recibir dos copias mutadas del mismo gen (una copia mutada de cada padre) para padecer la enfermedad. Si una persona hereda una copia mutada de un gen y una normal, en la mayoría de los casos será una persona sana portadora, ya que, la copia normal va a compensar a la mutada. Ser una persona portadora significa que no se tiene la enfermedad, pero que se posee una copia mutada del gen de la pareja de genes. En los casos de las enfermedades que se transmiten de manera autosómica dominante significa que se va a manifestar la enfermedad con que haya al menos una copia mutada.
Si ambos progenitores son portadores de la misma mutación del gen, pueden transmitir el gen mutado o el normal a su descendencia y esto va a ocurrir al azar. Cada uno de los hijos de padres portadores de la misma mutación génica tiene un 25% de probabilidad (1 de 4 posibilidades) de heredar la mutación de ambos progenitores y padecer la enfermedad. Esto también significa que hay un 75% de probabilidad (3 de 4 posibilidades) de que el niño no esté afectado por la enfermedad.
Hay, además, un 50% de probabilidad (2 de 4 posibilidades) de que el niño herede una copia del gen mutado de uno de sus padres, por lo que será sano pero portador como sus padres.
Finalmente, hay un 25% de probabilidad (1 de 4 posibilidades) de que el niño herede ambas copias del gen normal. En este caso el niño no padecerá la enfermedad ni será portador. Estos posibles resultados suceden al azar. La probabilidad se mantiene igual en cada embarazo y entre niños y niñas.
Más del 80% de los niños nacidos con una afección genética tienen familiares sin antecedentes. Todos somos portadores de alguna mutación asintomática. Aproximadamente entre el 2 y el 5% de las parejas comparten una mutación en el mismo gen y lo desconocen.
El panel de portadores se hace con una extracción de sangre y su resultado se cruza con el de tu pareja —o con el de un donante— para estimar el riesgo de transmisión. Ese cruce solo es confiable si cada muestra está correctamente identificada: Evidence® la etiqueta con un código QR desde la extracción y la mantiene vinculada a la historia clínica hasta el informe.
El resultado del test cobra más sentido cuando se compara el de los dos miembros de la pareja (o de donante y receptor/a, cuando corresponde). A esto se lo llama matching o compatibilidad genética: si ambos son portadores de mutaciones en el mismo gen, el riesgo para la descendencia aumenta; si no comparten ninguna mutación, el riesgo de transmitir esas enfermedades es baja. Por eso el test de portadores suele indicarse en pareja, y no de forma individual.
Si querés conocer ejemplos concretos de enfermedades genéticas hereditarias y qué tan frecuentes son, te lo contamos en detalle en el blog.
solicitar + infoSe recomienda especialmente a parejas con antecedentes familiares de enfermedades genéticas, parejas consanguíneas, personas pertenecientes a comunidades con mayor frecuencia de determinadas mutaciones (por ejemplo, la comunidad judía Ashkenazi). De todas formas, cualquier persona que esté planificando un embarazo puede solicitarlo: la mayoría de las personas portadoras no tiene antecedentes familiares conocidos.
Sí, se recomienda igual. La mayoría de las personas portadoras no tiene antecedentes familiares conocidos, porque estas mutaciones suelen pasar desapercibidas durante generaciones.
No cambia nada en tu salud. Lo que se recomienda es testear también a tu pareja, para saber si comparten mutaciones en el mismo gen y evaluar el riesgo real para la descendencia.
Puede ser útil, especialmente hermanos/as y si buscan embarazo, porque comparten una alta proporción de la carga genética.
Idealmente antes de buscar el embarazo, ya que da tiempo a evaluar todas las opciones disponibles si el resultado indica un riesgo aumentado.
No. Son estudios complementarios: el test de portadores se hace antes del embarazo para conocer el riesgo en la pareja que tiene el deseo procreacional, mientras que el PGT se aplica sobre embriones ya generados por fertilización in vitro.
Existe una probabilidad del 25% en cada embarazo de que el bebé herede la enfermedad. En ese caso el equipo médico evalúa alternativas, como el diagnóstico genético preimplantacional que busque específicamente la misma mutación en el embrión generado.
Incorporamos Evidence®, un nuevo sistema de trazabilidad electrónico para minimizar errores en el laboratorio.
Esta herramienta utiliza códigos QR para identificar cada paciente con su material biológico garantizando la seguridad durante todos los pasos del tratamiento de fertilidad.
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