
Hay decisiones que se toman en un momento de la vida y que, con el tiempo, pueden volver a pensarse. La ligadura de trompas es una de ellas: muchas mujeres la eligieron pensando que no iban a buscar más embarazos, y después el deseo de ser madres vuelve a aparecer.
Si estás en esta situación, es importante que sepas que existen opciones.
¿Qué es la ligadura de trompas?
La ligadura de trompas es un método anticonceptivo permanente que consiste en cortar, ligar u obstruir las trompas de Falopio, los conductos que conectan los ovarios con el útero. Al bloquear ese recorrido, el óvulo y el espermatozoide ya no pueden encontrarse de forma natural, por lo que se impide el embarazo por vía espontánea.
Es importante remarcar que la ligadura no afecta la ovulación ni el ciclo hormonal: la mujer sigue ovulando con normalidad, lo que cambia es el camino que recorre el óvulo.
¿Es posible un embarazo con las trompas ligadas?
La respuesta es sí, aunque NO de forma espontánea. En algunos casos excepcionales puede ocurrir por una recanalización espontánea de las trompas o por errores técnicos poco habituales. De todas formas, la ligadura sigue siendo uno de los métodos anticonceptivos más efectivos que existen.
El riesgo de embarazo ectópico
Si ocurre un embarazo después de una ligadura, es fundamental hacer una consulta médica temprana, ya que el riesgo de que ese embarazo sea ectópico (que se implante fuera del útero, generalmente en la trompa) es más alto que en un embarazo espontáneo sin antecedentes de ligadura. Esto sucede porque las trompas pueden quedar dañadas o parcialmente obstruidas. Por eso, ante la sospecha o confirmación de un embarazo en estas circunstancias, se recomienda consultar cuanto antes.
La Fertilización In Vitro (FIV), el camino más utilizado
Hace más de 40 años que existe la Fertilización In Vitro (FIV), pensada originalmente para resolver justamente este problema: la imposibilidad de que el óvulo y el espermatozoide se encuentren por las trompas obstruidas o ausentes.
En la FIV, la unión entre óvulo y espermatozoide ocurre fuera del cuerpo, en el laboratorio, y luego el embrión se transfiere directamente al útero. De esta manera, el tratamiento evita por completo el recorrido a través de las trompas, sin importar su estado.
- Edad: impacta directamente en la cantidad y calidad de los óvulos.
- Reserva ovárica: permite estimar la cantidad de ovocitos que hay en el ovario.
- Calidad ovocitaria: no solo importa la cantidad de óvulos, sino también su calidad biológica.
- Factor masculino: la calidad seminal influye en las probabilidades de embarazo.
- Hábitos y salud general: el descanso, la alimentación y los hábitos tóxicos pueden afectar la fertilidad.
- Antecedentes ginecológicos: como endometriosis, miomas o adenomiosis.
¿Qué hacer si el deseo de ser madre reaparece?
Lo más importante es evitar sacar conclusiones apresuradas y consultar con un especialista. Cada historia es distinta, y una evaluación personalizada permite saber qué opciones son las más adecuadas en cada caso.
Consultá con un especialista
Si tenés las trompas ligadas y estás pensando en buscar un embarazo, en IN VITRO Buenos Aires podemos ayudarte a evaluar tu situación y las alternativas disponibles.
Consultá por un tratamiento de FIV o solicitá un turno con un especialista.
