Con frecuencia escuchamos hablar sobre la criopreservación de gametas y embriones. Tanto de las indicaciones como los resultados que se obtienen con el nuevo método, la vitrificación. Lo menos frecuente es hablar sobre que pasa desde que el material se criopreserva hasta el momento que lo utilizamos. Dos preguntas como ¿Dónde se guarda el material? ¿Cómo se encuentra y se sabe que es el correcto?

Durante dicho tiempo, se deja almacenado en un cuarto separado y exclusivo para esto. Lo que se ve son los termos con nitrógeno líquido (o bombonas). Están cargados con nitrógeno líquido el cual tiene una temperatura de -196 °C. Así puede mantenerse el material por tiempo indeterminado según la bibliografía. No requieren ningún tipo de fuente eléctrica. Solo agregar más con cierta frecuencia.

Según la capacidad de los termos, tienen determinada cantidad de cestas, en las cuales se colocan unas varillas de aluminio. Cada varilla puede tener hasta 4 soportes que contienen los ovocitos o los embriones que criopreservamos en el laboratorio. Los soportes tienen una etiqueta con la información del paciente, fecha y material que contiene. A su vez, la varilla de aluminio también esta rotulada con toda la información del paciente. Para saber dónde dejamos la varilla, tanto los termos como las canastas que poseen tienen un número determinado. Con lo cual, toda esa información se guarda por triplicado en la historia clínica para poder encontrarlo de manera fácil y segura en el momento que se requiera.

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